Por principios



1. DEFENDAMOS LOS SERVICIOS PÚBLICOS Y EL ESTADO DEL BIENESTAR
• Unos servicios públicos universales, accesibles y de calidad son la base del Estado del Bienestar y responden con eficacia a las necesidades de las personas sobre la base del principio de igualdad.

EL DESEQUILIBRIO FISCAL ES INJUSTICIA SOCIAL y nuestra fiscalidad actual hace a los ricos más ricos y al resto más pobres. Los servicios públicos se sufragan con los impuestos de los ciudadanos y las ciudadanas y contribuyen al crecimiento económico sostenible, a una distribución equitativa y justa de la riqueza y a la cohesión social. Por eso, es necesario avanzar hacia un modelo tributario progresivo y solidario que permita incrementar la capacidad recaudatoria del Estado y de las Comunidades Autónomas, que actúe sobre las SICAV (Sociedades de inversión de capital variable que sólo tributan al 1%), el impuesto de patrimonio, el impuesto de sociedades y la renta de las personas físicas de manera que quienes disponen de mayores recursos aporten más al sistema y que, además, persiga el fraude fiscal. Si TODOS los que tienen que pagar lo hicieran, TODOS pagaríamos menos.

• Las políticas de consolidación fiscal y de reducción del déficit basadas en la contención del gasto que están aplicando los gobiernos europeos ralentizan la recuperación de la economía y la generación de empleo. Las políticas e inversiones públicas son necesarias para salir de la crisis porque invertir en servicios públicos es invertir en renta, en valor y en desarrollo de las personas. Si los servicios públicos no fueran gratuitos ¿cuánto crees que pagarías por la asistencia sanitaria que necesitas? ¿Y por la educación de tus hijos/as? Es necesario establecer un suelo de gasto social que comprometa a todos los partidos políticos, que preserve el Estado del Bienestar y que evite los recortes sistemáticos que se están produciendo en los recursos públicos de sanidad, de educación y de los sistemas de protección social.

• Los servicios públicos responden al interés general y al bien común. La intervención privada en el ámbito de lo público sirve a los intereses particulares y tiene como único objetivo el beneficio económico. Por eso, la crisis no puede servir de excusa para desmantelar el Estado del Bienestar y privatizar los servicios públicos.

Una sanidad pública y universal es garantía de calidad de vida. Los gobiernos deben garantizar el derecho a la asistencia sanitaria de todos los ciudadanos y las ciudadanas. NEGOCIANDO CON LA SALUD, TODOS PERDEMOS. La sanidad pública perderá competitividad en los medios diagnósticos y de tratamiento, así como en los avances médicos y de investigación respecto a la sanidad privada. LA SANIDAD NO ESTÁ EN VENTA; CONTRA EL COPAGO SANITARIO.

• Una educación pública y de calidad es un derecho fundamental que sienta las bases del progreso económico y social de un país. Destinar recursos a la educación pública no es un gasto superfluo e innecesario, es una inversión de futuro. PRIVATIZAR LA EDUCACIÓN ES VULNERAR LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES.

• Los sistemas de protección social garantizan el bienestar de las personas más desfavorecidas, satisfaciendo sus necesidades más básicas sobre el principio de la universalidad de derechos y la igualdad de acceso. En la actualidad, la pobreza en España ha aumentado y va creciendo de forma alarmante la desigualdad. LA PROTECCIÓN SOCIAL ES COMPROMISO SOCIAL, es el reparto equitativo de la renta.

2. DEFENDAMOS EL EMPLEO PÚBLICO Y UNAS CONDICIONES DE TRABAJO DIGNAS

• Tanto el gobierno central como los gobiernos autonómicos y locales están recortando la inversión en servicios públicos esenciales, eliminando derechos laborales, amortizando puestos de trabajo, destruyendo empleo en las administraciones y reduciendo los salarios de los empleados/as públicos.

• Estos recortes se están convirtiendo en una disminución de las plantillas de personal y va en detrimento de la calidad de los servicios públicos, lo cual repercute negativamente en la ciudadanía.

• El esfuerzo que los trabajadores/as públicos venimos realizando con la reducción del 5% de nuestros salarios hace que seamos los primeros en contribuir a la salida de la crisis, ayudando a mantener el Estado de Bienestar.

• Unas condiciones de trabajo dignas de las empleadas y empleados públicos garantizan la calidad y eficiencia de los servicios que prestan, dándoles el valor que se merecen DIGNIFICANDO EL TRABAJO DEL EMPLEADO/A PÚBLICO. Si hay una mayor profesionalización se garantiza el Estado de Bienestar.

Defender el empleo público debe exigir la retirada de los planes de ajuste y los presupuestos insuficientes para la sanidad y la educación. No aceptamos despidos ni amortizaciones de puestos de trabajo. No aceptamos recortes salariales y exigimos la devolución de los salarios recortados y la aplicación inmediata de todos los acuerdos salariales anulados o incumplidos. DEFENDER EL EMPLEO PÚBLICO ES RECHAZAR EL RECORTE DE SERVICIOS.
• Destruir empleo público supone un retroceso en la modernización de las Administraciones Públicas. Para tener unas administraciones ágiles, eficientes, que presten servicios de calidad a la ciudadanía, es necesario avanzar hacia la formación y cualificación de los empleados/as públicos, la carrera profesional, la conciliación de la vida laboral y personal, es decir hacia unas condiciones de trabajo más dignas.

3. EL SINDICATO, GARANTÍA DE TUS DERECHOS LABORALES
DEFIENDE TUS DERECHOS, CONFÍA EN LOS SINDICATOS

• Desde el comienzo de la crisis determinados sectores están cuestionando nuestras reivindicaciones, nuestro papel como sindicato e incluso nuestra existencia. Tenemos tras de nosotros 120 años de historia defendiendo a los trabajadores y trabajadoras, velando por sus intereses.

• Ello ha permitido grandes avances en la jornada, en las condiciones de trabajo, en las garantías laborales, en la defensa de tus intereses. Frente a la crisis, somos de las pocas voces que exigen no retroceder en nuestros derechos, por eso molestamos. De ahí el ataque que recibimos de algunos medios de comunicación y su intento de anularnos.
LOS ÚNICOS INTERLOCUTORES SOCIALES

• El sindicato es un interlocutor social fundamental; así lo contempla la legislación laboral y así lo avalan los procesos electorales que se celebran cada año. Nuestro trabajo está reconocido en la Constitución Española. Quienes nos cuestionan, atentan contra ella.

• Defendemos los intereses del conjunto de los trabajadores y trabajadoras, estén activos o no, sean fijos o temporales, porque negociamos para mejorar las condiciones de vida y laborales de todos, sin diferencias.

AVALADOS POR LOS VOTOS EN LAS ELECCIONES SINDICALES

• Somos organismos democráticos y nuestra legitimidad dimana de las elecciones que celebramos cada cuatro años en las administraciones públicas y empresas.

• La Constitución nos encomienda la defensa de los intereses generales de los trabajadores/as, legitimidad que acreditamos mediante las elecciones sindicales. De ahí viene nuestra representatividad y nuestra fuerza, de los votos libres y democráticos que recibimos de los trabajadores/as como sindicato.

FINANCIACIÓN PÚBLICA Y TRANSPARENTE

• No hay espacio para la duda: nuestra financiación es pública y transparente. El sindicato se financia a través de las cuotas. Además, los sindicatos, por la prestación a los trabajadores/as de servicios como orientación laboral, formación o prevención, reciben fondos públicos para la ejecución de esos programas.

• Las actividades sindicales concertadas con las administraciones públicas (como la orientación laboral, la formación, la inmigración y la prevención) tienen un carácter finalista que hay que justificar ante la Administración y que no son exclusivas de las organizaciones sindicales, sino también de patronales y entidades privadas.

NEGOCIACIÓN COLECTIVA: NUESTRA FUERZA

• La negociación colectiva que realizamos los sindicatos supone la redistribución del 40% de la riqueza.

• Negociamos más de 6.000 convenios al año, que benefician a más de doce millones trabajadores, estén o no afiliados al sindicato. Desarrollamos nuestra acción sindical a través de la negociación colectiva en un millón y medio de empresas. UGT es el sindicato que negocia más convenios para más trabajadores/as.

• Sin nuestro trabajo, sin vuestra confianza, ¿qué pasaría con tus derechos? ¿Quién sería el interlocutor entre los trabajadores/as y las empresas o administraciones? Ahora más que nunca los sindicatos somos necesarios.





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