viernes, 3 de mayo de 2013

Señora Vicepresidenta: son recortes no reformas....



La resaca del último examen de Bruselas a las políticas del Gobierno popular se ha saldado con la reafirmación pública del compromiso de este gobierno con la reforma (reducción) de la Administración Pública española. De inmediato se ha puesto en marcha la maquinaria demagógica, difundiendo mensajes fruto de un argumentario político liberal que busca empatizar con la ciudadanía y justificar los más que seguros recortes y sacrificios renovados con que nos vamos a topar los ciudadanos de a pie.

Así, tras el Consejo de Ministros de este viernes, la Vicepresidenta del Gobierno se vanagloriaba del despido de 300.000 trabajadores de la Administración Pública (algo insólito) al mismo tiempo que alababa la reforma de la Ley de Bases de Régimen Local, de la que lo único que se nos dice es que supondrá un ahorro previsto de 8.000 millones de euros en dos años desde la entrada en funcionamiento de la futura ley, sin que se nos dé ni un solo dato sobre la suerte que correrán los servicios públicos de ámbito local, al amparo de la nueva y “recortadora” ley. Todo ello, siguiendo sus palabras, porque “gracias” al Gobierno popular, la Administración Pública se rige al fin y “por primera vez en la historia” por una ley de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera, pretendiendo sin ningún tipo de sonrojo que esto supone algún tipo de beneficio para los ciudadanos, cuando en realidad todos sabemos que es esta ley la que está destruyendo el consumo, generando más desempleo y acabando con nuestro Estado de Bienestar.

Afortunadamente, Esperanza Aguirre desprecia el lenguaje velado de la Vicepresidenta y ha pedido a Rajoy “la revisión de los servicios públicos que se prestan por las Administraciones Públicas para que se dejen de prestar servicios a los ciudadanos, privatizando o eliminando los que sean insostenibles”.Algo de claridad, pues hasta ahora la cantinela esgrimida por el Gobierno para justificar la reforma de la Administración Pública trataba de instalar la falsa idea de que reducción de la Administración es igual a reducción de impuestos, como si esto fuera un “favor” que hacen a los ciudadanos pues este “sobrecoste” de la administración es financiado a través de los impuestos que todos pagamos ¿cómo sino se financia el Estado de Bienestar? Lo contrario es pura ideología liberal: mínimos impuestos, mínimo estado. Para conseguir  esto  el Gobierno hablaba hasta ahora sólo de “eliminar duplicidades”, ¿pero cuáles? A este respecto nos surgen serias dudas.

No es posible que el Gobierno siga mintiendo a los ciudadanos vendiendo la idea de que sus “reformas” no son recortes, ni tampoco se puede seguir mintiendo sobre la posibilidad de ahorro a través del “equilibrio presupuestario” de la Administración Pública. Ellos mismos en el presupuesto que manejan para su propia Administración -la Central- sólo han sido capaces de disminuir el presupuesto respecto al Gobierno socialista anterior (tachados por ellos de manirrotos) en un 0,1%. El Gobierno debe hablar claro a los ciudadanos, como  Aguirre: no son  reformas, son  recortes (buscan recortar en gasto/inversión pública) y estos recortes no es posible hacerlos sin eliminar y hasta suprimir por completo servicios que se prestan a los ciudadanos, ¿por qué no lo dicen claramente? ¿quieren hacernos creer que la Administración Pública puede adelgazarse sin límites, obteniendo ahorro neto sin eliminar servicios públicos?

Quizá el Gobierno en estas previsiones olvide que la Administración Pública española es una de las de menor tamaño del entorno europeo, que el número de empleados públicos por habitante en España sigue la misma regla y que estos nuevos recortes nos dejan en los últimos escalones del ranking (300.000 empleos perdidos de una administración con un total de 2.600.000 trabajadores). 

La Vicepresidenta se enorgullecía hoy  por ser el Gobierno popular “el primero” que va a reformar la Administración Pública, pues “muchos lo han intentado antes pero no se han atrevido a hacerlo”. Pura demagogia, esto no es cierto: desde los comienzos democráticos en nuestro país muchas han sido las reformas que ha sufrido la Administración Pública y fruto de ellas son el elenco de servicios y derechos que los ciudadanos hemos ido adquiriendo con los años y que han conformado nuestro modesto Estado de Bienestar español, que ahora ellos -y esta es la única verdadera intención que les motiva- pretenden privatizar, cuando no directamente eliminar por Decreto-Ley (por cierto, ¿dónde está esa mesa de negociación sobre la reforma de la Administración Pública de la que habla la Vicepresidenta?). Y todo según ellos, en aras del cumplimiento de las supuestas e inciertas “bondades” del “principio de estabilidad presupuestaria” del que se atribuyen la paternidad, pero ¿no fue Alemania quien le impuso esta condición al Gobierno -entre otras- para rescatar a la banca española de sus escándalos financieros?

Ahora tras el último examen europeo, el Gobierno se ratifica en que va a hacer que los Servicios Públicos paguen este rescate, que lo paguemos con nuestros derechos, en suma, que lo paguen los ciudadanos. Esta drástica determinación, ausente por cierto del programa electoral del Gobierno, ¿encontrará suficiente apoyo popular para su puesta en marcha? Esperemos que no. Estaremos en la respuesta.


Publicado por Mari Carmen Barrera.

2 comentarios:

  1. Estamos ante una nueva embestida a los servicios públicos españoles. Como muy bien nos está recordando este blog, desde la victoria en las últimas elecciones por parte del gobierno de Mariano Rajoy los recortes y la destrucción de lo público se ha acrecentado.
    Escusas, errores de fondo, datos falsos y hojas de cálculo mal ejecutadas. Da lo mismo, la austeridad se impone frente al sentido común.
    Tenemos en este país un problema serio de capacidades y de voluntades. La clase política de la derecha española esta acorralada por sus propios errores pero también por la corrupción.
    Tenemos 6.202.700 personas desempleadas y de este número de la vergüenza y de la desgracia una gran aportación por primera vez en la historia reciente proviene de los empleados públicos.
    El pasado día 26 de Abril estábamos esperando una nueva serie de recortes que siguieran en la senda de destrucción de lo público y que ahondaran en la recesión. En cambio ese día se produjo la peor rueda de prensa de la historia democracia de España después de un consejo de ministros. (Sin duda la peor se la concedemos a Cospedal y su despido en diferido)
    Actualmente se está recortando en la sanidad, en la educación, la justicia, la dependencia, etc. Pero para el gobierno neoliberal y las fuerzas neoconservadoras tanto españolas como europeas, no es suficiente y quieren no solo recortar, quieren cambiar la sociedad. Y para ello entre otras medidas, nos proponen el Anteproyecto de Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local. Con esta ley se quiere suprimir ayuntamientos y recortar los servicios públicos esenciales para las personas dependientes y en exclusión social.
    Con estos recortes se quiere privatizar servicios esenciales para los ciudadanos. Con una salvedad, las encuestas, tanto del CIS como de medios privados. Los resultados son malos o muy malos para el partido en el gobierno. Quizás este dato y la presión que ejercen movimientos sociales en las redes sociales está frenando el ritmo de los recortes.
    Pero no podemos quedarnos quietos. Los consejos de ministro de los viernes y sus ruedas de prensa posteriores son un galimatías de eufemismos como estos:
    Envejecimiento activo = Jubilarse y seguir trabajando
    Desindexación = suprimir la subida de las pensiones según
    Recargo temporal de solidaridad = Subida del IRPF
    Cambio en la estructura impositiva = Subida del IVA
    Por todo ello debemos seguir defendiendo los servicios públicos. Los empleados públicos están sufriendo una serie de ataques y recortes como nunca se han visto, solo comparable a los sufridos por otros países del sur de Europa.
    La desinformación, los errores de los medios de comunicación y las mentiras sobre los servicios públicos son clamorosas. La intoxicación sobre el coste de los servicios públicos, debería hacernos reflexionar cual es el poder real de los supuestos expertos de las tan denostadas tertulias televisivas.

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  2. DE LO QUE SE TRATA ES DE DESMANTELAR LOS SERVICIOS PÚBLICOS PARA LUEGO QUEDARSE CON ELLOS DE MANERA PRIVADO. TODO SE RESUME A ESO....

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