sábado, 10 de diciembre de 2011

In Time: una metáfora sobre la nueva Europa



Entre las cosas que Billy Pilgrim no podía cambiar se contaban el pasado, el presente y el futuro.

Kurt Vonnegut, "Matadero Cinco"

La ciencia ficción es un género que permite aportar visiones más nítidas sobre la evolución de nuestras sociedades de las que pueden realizar los sociólogos hoy en día. Es una cuestión de transparencia, el análisis de los hechos sociales no puede enfrentarse a la opacidad en la que se desenvuelven las sociedades modernas, cuyos sistemas de organización y gestión, especialmente económica, se han convertido en crípticos, con objeto de que sólo sean comprendidos por los que controlan el sistema.


El que nombra es el dueño de las cosas. Los dueños del lenguaje son los dueños del mundo. Ya lo dijo Lewis Carroll. Un niño es un infante “sin-habla”, es decir, sin lenguaje, sin capacidad para decidir, eso es una cuestión de los mayores. En una sociedad en la que no controlamos el lenguaje ni los conceptos, somos niños que no pueden decidir, somos infantes.

En ese contexto, la ciencia ficción permite potentes metáforas que introducen claridad en el análisis. En "Matadero Cinco", se cuenta la historia de Billy Pilgrim, un soldado americano hecho prisionero por el ejército alemán y encerrado en un matadero, que sobrevive al bombardeo aliado de la ciudad germana de Dresde. Billy, tiempo después es capturado por los habitantes del Planeta Trafalmadore, que son capaces de ver en cuatro dimensiones y, por tanto, comprender mejor las cosas. Allí Billy entiende que el tiempo no existe tal como lo entendemos sino que es un continuo donde todo está marcado y todo va a suceder, sucedió y sucederá. 

Lo que ya se planteaba en esta novela es que el tiempo, como puede ser el dinero, no deja de ser una mera ficción sobre la que se sustenta un sistema de control. En ese sentido, es muy recomendable que acudáis, si no lo habéis hecho ya, a ver la película “In Time”.

La película ofrece una visión sobre una sociedad futura en la que el dinero ha sido sustituido como valor de cambio por tiempo. Los seres humanos podremos estar programados genéticamente para detenernos en los 25 años y, a partir de ahí, vivir el tiempo que podamos conseguir. La sociedad está dividida entre los que su margen temporal es tan escaso que se ven obligados a trabajar sin descanso para conseguir horas de vida y los que han acaparado tanto tiempo que prácticamente no saben qué hacer con él. Las ciudades están divididas por zonas y los barrios de clase alta, donde el tiempo sobra, están separados por costosos peajes temporales de las zonas deprimidas y suburbiales donde viven los trabajadores, es decir, los que viven al día.

 El reparto del tiempo es injusto e insolidario. Unos poseen en exceso y otros mueren antes de tiempo, incapaces de soportar los gastos,en tiempo, que le genera el sistema de organización de la sociedad, bajos salarios ligados a productividades inalcanzables, elevados impuestos, alto coste de los productos de consumo, alto coste de los servicios públicos, préstamos bancarios con intereses desmedidos, etc.

Es una sociedad en la que se ha permitido que el capitalismo organice las relaciones sociales a su medida y a su propio interés. Habiendo suficiente tiempo para todos, algunos, los que controlan el tiempo por su posición social o su nacimiento, no quieren perderlo ni redistribuirlo. Es una cuestión de clases: la ley del más fuerte. Unos han nacido en el barrio alto y esa es su suerte, otros han nacido en los barrios bajos, y esa es su condena. Nadie tiene la culpa, como se cuenta en la película, de nacer donde nace, pero sí tiene la culpa de permitir que otros mueran mientras a ellos les sobra tiempo. Nadie debe morir para que otro sea millonario.

No existe la justicia social. El tiempo no debe salir de las zonas privilegiadas porque dinamitaría el sistema tal como está concebido para favorecer a los que tienen capital-tiempo. Los guardianes del tiempo se encargan de proteger este statu quo. Su trabajo no es velar por la justicia, su trabajo es evitar que el tiempo de los poderosos fluya hacia el resto de la sociedad. Los guardianes son una metáfora de las instituciones judiciales y de los organismos políticos.

La película describe acertadamente una sociedad asfixiada y asfixiante, donde tu destino parece estar marcado de nacimiento. Nadie parece ser feliz, porque los pobres no tienen salida y los ricos se hastían de su propia inmortalidad. Se dibuja en imágenes un futuro donde la ciencia ha avanzado en tecnologías de control genético y de la información, pero, sin embargo, las ciudades y, sobre todo, los servicios públicos tienen el aspecto de pertenecer a la década de los 50. La ciencia ha avanzado al servicio del capital-tiempo, pero no ha avanzado en términos de justicia social y de servicios a la ciudadanía. El Estado del Bienestar se ha convertido en un Estado de Explotación de unos sobre otros. Algo que quizás pueda resultar más que premonitorio en el momento involutivo socialmente hablando en que nos encontramos, recién firmado el techo de déficit por el Consejo Europeo con Merkel a la cabeza, que supone la defunción en la práctica de las políticas sociales europeas.

No existe una sociedad como tal, puesto que la brecha entre clases parece insalvable. El único objetivo que parece claro entre tanta decadencia es uno: acumular tiempo, algunos por necesidad, otros por el placer/obsesión de acumular. El poder judicial sirve al capital-tiempo y las instituciones políticas regulan las relaciones para favorecer a los que controlan el sistema. Es imposible no ver una metáfora de nuestras actuales sociedades.

Es necesario que, al igual que los trafalmadorianos introduzcamos una dimensión más en nuestros análisis de las cosas y veamos un poco más allá, que leamos detrás de las noticias del telediario, que entendamos qué se está gestando hoy en día en Europa…en la Europa del capital-tiempo. Y que cuando nos hablen de copago, de reducir salarios, de hacer esfuerzos, tengamos claro que hay capital para todos, sólo están tratando de acumular más, porque el capital sólo entiende de acumular y de proteger sus privilegios a costa de los demás, de los que no controlan el sistema. Hubo otros tiempos en la historia de la humanidad en que esto no fue así. Otros tiempos en los que se valoraba a los jefes del clan por los dones que regalaban entre su propio pueblo, no por lo que acumulaban.

El ser humano no siempre ha sido egoísta e insolidario. Tal vez lo que nos decían los trafalmadorianos con su concepto del tiempo como un continuo donde no existe pasado, presente ni futuro, es que los hechos sociales pueden andar hacia atrás igual que andan hacia delante y al igual que aquel maravilloso párrafo de Vonnegut donde los aviones que bombardeaban Dresde volvían a los angares y los proyectiles se fundían y se volvían a meter en las montañas de donde salieron, al igual que en ese fragmento tal vez podemos echar hacia atrás en las políticas que están acabando con el Estado del Bienestar en Europa, y modificar el futuro.

Al final la película concluye magistralmente. Hay que dinamitar el sistema para que renazca fuera de sus raíces: sólo poniendo en circulación ingentes cantidades de tiempo entre los más desfavorecidos es posible anular el poder que confiere la acumulación de este a los poderosos. Se impone un objetivo social para los revolucionarios: destruir a los bancos…de tiempo, claro.



                                 Publicado por Mari Carmen Barrera

5 comentarios:

  1. Lo leo y lo comparto. No creo en esta crisis, creo en la contrarrevolución neo liberal de las clases altas y de las grandes fortunas. No hay nada al azar todo tiene sentido: bajar el nivel de vida de Europa y privatizar derechos sociales. Reino Unido no los tiene y por eso no es necesario que se sume al acuerdo del Euro. Por ultimo los recortes solo tienen como fin destruir a la burguesía y sus derechos. (destrucción de la clase media) así todo lo conseguido desde las revoluciones liberales, después marxistas y por ultimo utópicas se pierde entre las últimas tecnologías. Volvemos a la pirámide de clases. La tecnologías de la información son un instrumento para luchar contra este tipo de dictadura pero también es un arma para la opresión, pues más del 90 por ciento de su uso es de ocio. Pensemos en lo que nos quitaran a costa de una reducción del déficit que no es real y que no sirve para crecer. Un saludo

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  2. Creo que en mi última entrada se contesta a cuestiones que comentas, aunque sí he de decirte que he de felicitarte por la entrada, ha sido muy razonada y muy razonable, aunque, por supuesto, discrepe en algunos matices, porque creo que entre todos hemos matado el Estado del Bienestar.

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  3. El señor Rossel alguien que quiere despedir funcionarios convertir los contratos en mini y hacer de la vida un suplicio no se merece la pena que siga en un cargo de responsabilidad y además con un sueldo alto. Pero claro estamos en una sociedad conformista que ve perder derechos y privatizar otos pero que les da igual. Durante el siglo XIX muchas vidas se perdieron para que entrado el XX se pudiera votar y decidir en parte de Europa nuestro futuro. En España solo durante la Segunda República. En el resto del siglo XX estuvimos entre dos dictaduras la ultima la mas larga. Ahora estamos en una democracia. Esta democracia esta en peligro por una revolución dirigida desde los poderes neo conservadores como los republicanos EEUU y los diferentes Lobbies y los liberales europeos. Así como sociedades como Yunke y los Kikos y la iglesia Católica y también de los poderes Judíos. A las dos religiones les interesa poner contra las cuerdas a los musulmanes, los derechos sociales y promover las privatizaciones. Una sociedad con menos derechos es una sociedad más dócil y más manejable y más conveniente a los intereses de los inversores (las grandes familias europeas y americanas, Casa Rothschild,etc)
    http://matrixtecontrola.wordpress.com/2011/05/30/dinero-llama-a-dinero-la-loto-rothschild

    Para terminar no nos dejemos engañar por estos tiempos de crisis porqué cuanto mas nos dejemos pisotear más perderemos.
    Ahora hasta la monarquía española parece que sobra. ¿Por qué?

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  4. A mi me gustaría que en lugar de tanto hablar y criticar, pusieran encima de la mesa soluciones, y si es posible que sean aplicables.

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  5. Las soluciones en estos momentos por cambiar la forma de pensar. No se trata de criticar pero si de hablar. Para buscar soluciones hay que dialogar. Nos encontramos en un momento en el que se van a producir recortes muy desagradable para la sociedad. Pero antes de aceptar esta situación hay que preguntarse una serie de cuestiones:
    Una de ellas: ¿son necesarios los recortes para mantener un déficit ficticio?
    ¿Quien es el que ha decidido este déficit? Y por que no el 5% o el 2% o el 7%? A estas preguntas no hay respuestas.
    El crecimiento debe ser continuo y responsable. ¿De que sirve crecer como se ha crecido hasta ahora si después se desinfla el crecimiento como un globo?
    Los recortes no producen crecimiento más lo contrario RECESIÓN.
    Y si nos preguntamos: ¿esta crisis que comienza a mediados de 2010 es una crisis real o es una forma de imponernos una forma de vida diferente? Vivimos con tecnología y con mucha o demasiada información pero somos más pobres que hace unos años, tanto a nivel económico como a nivel moral y cultura.
    Entonces si no hablamos ¿que hacemos? Una solución: Una revolución pero en una sociedad tan acomodada y con tan pocos alicientes la mayoría prefiere el sillón y pagar por estar tranquilo que defender sus derechos y hacerlo de forma seria.
    Terminando tenemos una sociedad con un traje del siglo XXI pero dentro de un cuerpo del siglo XIX. Ahora la clase alta es más rica y más poderosa y más silenciosa. Y la clase media es más pobre y con menos derechos y menos trabajo y menos pensiones etc. Y la clase baja es ya pobre y vive de lo que puede.
    Para cambiar esto deben cambiar ciertos partidos y cierta izquierda anquilosada y desesperada. Pero eso lo dejamos para otro día.

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